Gorda tetona me seduce con sus enormes pezones

Mi nueva compañera de piso es una chica gorda con unas tetas enormes. Siempre me doy cuenta de que tiene los pezones duros y cómo se mueven esas tetas al ritmo de sus movimientos. Intento no distraerme con esa chica, pero no puedo. Un día se sienta delante de mi y se saca sus enormes tetas. Empieza a manosearlas bien hasta poner sus enormes pezones muy duros y eso me pone muy cachondo. Intento no mirar y negarme a sus trucos, pero no puedo, son unas tetas demasiado grandes y me encantan. La gorda se abre de piernas y empieza a frotar su coño gordo y peludo hasta que empieza a mojarse y enconces me apetece mucho lamerlo mientras estrujo esas enormes tetas. Intento resistirme lo máximo que puedo, pero sé que al final caeré.