¿Adicto a la pornografía? Cómo saberlo, cómo escapar

Los expertos alertan: la adicción a la pornografía incrementa entre los adolescentes. Hoy la edad media de ingreso a material pornográfico se coloca en los 11 años: Cuando cumplen los 30 algunos ya son adictos. Pero ¿Cómo detectarlo? Y lo más relevante ¿Cómo curarse?

Antes que nada hay que comprender que la pornografía viaja por medio de los ojos, las imágenes y al videochat erotico atraviesan el iris y generan una liberación de una sustancia química llamada dopamina, que activa primordialmente el deseo y la razón.

Cuando se consumen drogas, alcohol o pornografía, el cerebro se sobrecarga de dopamina y mientras se va consumiendo material porno, el cerebro se suele altas proporciones de ella.

“Los estudios investigadores últimos apoyan estas conjetura luego de investigar los efectos a nivel cerebral de la gente que consumen porno en vivo repetidamente, aludiendo que a más grande consumo más se deterioran sus conexiones neuronales”.

De esta forma lo enseña en entrevista a EFEsalud María Contreras, psicóloga e integrante de la interfaz “Dale una vuelta”.

La organización persigue transformarse en un líder para contribuir a la gente a hallar una vida sexual plena y saludable, por medio de la divulgación de datos e indagaciones, charlas en colegios y campañas como la de “Stop Porn. Start Sex”.
Adicto a la pornografía: cómo saberlo

Pero cómo entender si la persona que consume pornografía es ya un dependiente.

Según los profesionales de la citada interfaz estas son algunas advertencias de alerta:

1.- Dejo de lado otras ocupaciones para dedicar tiempo a la pornografía en línea.

2.- Quiero estar en el PC observando páginas de internet de contenido pornográfico que salir a conocer a mis amigos o a quedar con personas reales.

3.- Lo oculto o miento, me avergüenzo de mi propia conducta sexual en internet y gasto dinero a escondidas en chats o páginas webs en línea.

4. – Utilizo el porno para regular mis emociones: cuando estoy triste, solo, de bajón, poco entretenido o para festejar algún triunfo.

5.- Una pregunta clave es: ¿Soy con la capacidad de parar? ¿Podría dejar de llevarlo a cabo?

6.- Cada vez necesito ocupar más tiempo observando material pornográfico.

7.- Me siento culpable tras haberla consumido.

8. – He hecho cosas ilegales en relación a la pornografía y tengo que eliminar todo el tiempo el historial de mi PC.

“A la gente con esta clase adicción les cuesta bastante confesarlo. En el final les pilla su mujer o sus propios hijos. Aunque hay ocasiones que sí lo reconocen”.

“Pero generalmente les otorga mucha vergüenza admitirlo. Tanto es por eso nos encontramos tratando catalogar testimonios de adictos y nadie ingresa a que se les grabe, no de manera anónima”.

“Tienden ademas a mentir a su parejas, entran en contradicciones”.

“Cada vez hay más porque empiezan desde muy chicos y en relación llegan a los 30 es cuando empiezan a asistir a consulta”.

“Han tocado fondo: su mujer les dejó, les han asombrado en el trabajo… o sencillamente se dieron cuenta de que tienen un inconveniente porque no hacen básicamente otra cosa”.

“Una de las advertencias de alerta es que te da lo mismo consumir en algún sitio, y te arriesgas a que alguno te vea, porque puede más la adicción que algún otra cosa”.

Vídeo de la interfaz Dale una Vuelta
Causas

Pero qué es lo que empuja, fundamentalmente a los jovenes, al consumo de una pornografía que en estos instantes es tan alcanzable como accedible a algún bolsillo, dado que hay páginas en internet muy conocidas, que son totalmente gratis.

A juicio de la psicóloga hay muchas causas que llevan a ello, como, entre otras cosas, hallar cree personal, seguridad. …O por fácil agrado sexual.

“También por poder seguridad emocional, intimar con alguien, buscar que alguien les lleve a cabo caso, porque todos los amigos lo hacen”.

Por curiosidad, por tener vivencia, por aburrimiento, porque se sienten solos, porque están irritables o porque requieren dejar en libertad el estrés.

La pornografía, concluye María Contreras, conquista sus deseos, y este consumo cultural puede ocasionar una “desconexión” entre chicos y chicas e inducirles a prácticas sexuales de compromiso, que tienen la posibilidad de llevar a una conducta sexual patológica.

“Pero si estamos hablando ya de pacientes, probablemente halla un ingrediente psicopatológico, y muestran escenarios de ansiedad muy altos, por lo cual consumen pornografía para relajarse”.

“Hay pacientes que tienen altos escenarios de impulsividad, y es otra causa de ingreso a la pornografía”.

“Luego están los obsesivos que, entre otras cosas, son incapaces de quitarse de la cabeza imágenes repetitivas de pornografía”.
Consecuencias

A nivel individual, tanto en jovenes como en mayores, puede ocasionar déficit de capacidades sociales, inconvenientes sentimentales y conductuales.

Depresión o ansiedad, prácticas como fumar o beber, de esta forma como el consumo de algunas drogas, aislamiento popular afectivo, baja autovaloración o estados sentimentales negativos: tristeza, desilusión, vacío, aburrimiento, soledad, tensión…

Entre las secuelas en mujeres, recalca que tienen imágenes distorsionadas de su cuerpo y sienten la necesidad de cambiar su fachada, sin importar cuál sea su opinión sobre la pornografía.

Tratan de estar a nivel de los cuerpos y hábitos sexuales de las mujeres que sus parejas contemplan en línea y se preocupan haber perdido su aptitud para excitarle, por lo cual se subordinan a ellos.

En relación a los hombres, tienen inconvenientes para excitarse con mujeres “reales” y la vida sexual con sus novias o mujeres se derrumba.

En ocasiones quieren centrarse en sus parejas, pero en vez de ello, sus mentes se llenan de imágenes pornográficas… Los que empiezan con porno despacio terminan consiguiendo interés por el duro.

“A medida que las imágenes sobrecogedoras se hacen más tolerables, las que le excitaban antes se vuelven menos atrayentes y esto transporta al usuario a buscar un material porno más radical e deslumbrante que aquel con el que comenzó. El hombre acaba por ser violento”.
Soluciones

La interfaz Dale Una Vuelta aconseja, etc, limitar la exposición a internet cuando su uso no sea primordial y encender un filtro anti porno en los gadgets que se utilicen comunmente (ordenador, móvil, televisión), de esta forma como eliminar todo el material pornográfico que poseas almacenado.

Además sugiere situar el PC en un espacio abierto y aparente de la vivienda y/o trabajo para que la tentación sea menor.

Prestar particular atención a ocasiones, elementos, sitios o personas que desencadenan el deseo de consumir porno: mira qué te activa el deseo.

“Si la persona se siente triste, aburrida, sola o angustiada, debe intentar detectar el por qué y no dejar que esa emoción le lleve como una ola”

“Debe focalizar su atención en otra cosa o actividad que le permita salir de ese estado emocional negativo: quedar con amigos, llevar a cabo una llamada de teléfono que le entretenga, leer un libro, escuchar música, llevar a cabo deporte…”